|| Om Guru Om ||
La mente es el misterio central de la vida humana. Puede ser fuente de dicha o sufrimiento, de libertad o esclavitud.
Según las enseñanzas de Baba Muktananda, la mente tiene el poder de elevarnos al cielo o hundirnos en el infierno. Por eso, conocerla y aprender a enfocarla es uno de los actos más sagrados que podemos realizar.
La meditación es el camino para purificar la mente, liberarla de pensamientos obsoletos, emociones atrapadas y residuos del pasado. Enfocar la mente en lo más elevado —como la imagen del Guru o la conciencia divina— permite atravesar la densidad mental y alcanzar estados de silencio, gracia y paz interior.
La mente es el espejo del alma.
Así como una casa necesita limpieza diaria, también nuestra mente requiere atención constante. Mantener el enfoque en un solo punto fortalece la mente, le da estabilidad y claridad. Una mente pura es una mente feliz; una mente fuerte es una mente en calma.
Todo lo que consumimos —lo que vemos, escuchamos y con quién nos relacionamos— alimenta nuestra mente. Por eso, debemos cuidarla como a una amiga íntima, digna del amor más sublime. En ella habita Dios, y a través de ella recibimos los frutos de nuestras acciones.
La mente es el Guru interior. Es quien activa la Shakti, quien nos guía hacia la liberación. Cultivarla con devoción, enfoque y discernimiento es abrirnos a la dicha más elevada.