// Om Guru Om //
La palabra sánscrita puja proviene de la raíz puj, que significa adorar.
La Puja es una manifestación de honra, adoración y devoción. La mente necesita un punto de enfoque, y la Puja ofrece ese espacio sagrado donde la atención se dirige hacia lo divino. Cuando el Guru físico no está presente, su imagen y los elementos del altar se convierten en soporte para mantener la mente concentrada y el corazón abierto.
Existen distintos tipos de Puja.
- La puja personal, dedicada a los ancestros o seres queridos, es un altar íntimo que honra la memoria y el vínculo con ellos.
- La puja de meditación, considerada principal, tiene como propósito llevar la mente al estado contemplativo y crear un portal de energía desde el cual emanan constantemente las partículas sagradas de la Shakti.
A través de la Puja, el devoto puede absorber los atributos de aquello a lo que se ofrece: la fuerza del Guru, la pureza del principio cósmico, la claridad de la conciencia. Por eso se coloca en un espacio privado, limpio y digno, reservado solo para la práctica espiritual.
Mantenerla activa mediante el canto, la disciplina y la intención convierte al altar en una puerta personal hacia la divinidad.
El espacio debe mantenerse limpio, reflejando la pureza del corazón. En el centro del altar se coloca una imagen sagrada; en nuestra escuela, es la imagen de nuestra maestra espiritual, quien representa la sabiduría y la verdad más elevadas, y nos inspira a cultivar esas cualidades en nosotros mismos. La meditación en la
Otros elementos esenciales incluyen:
- Una vela blanca, símbolo del fuego, la luz y la transformación, al prenderla siempre debe haber una intensión, representa la Luz Interior, es un punto de enfoque para llegar a un estado de meditación. Al apagar no debe soplarse.
- Un vaso con agua limpia, que representa la fluidez, el desapego y la purificación.
- Incienso, como manifestación del aire y lo sutil, Ayuda a enfocarse, destruyen la energía negativa, es un vehículo de la Shakti
- Flores frescas, son un elemento muy importante pues nos conectan con el anhelo del corazón y son el vehículo de las bendiciones del Guru, encarnan la belleza, la pureza y el elemento tierra, se recomienda Rosas, Lilis o Nardos, por su alta vibración energética. Las flores frescas están llenas de Prana y refrescan la sala de Meditación. Se deben colocar en números impares.
El estado de la Puja refleja el estado interior. Si está descuidada, muestra dispersión; si está limpia y viva, revela claridad y devoción. Cuidarla es cuidar la propia conciencia. No se trata de juicio, sino de tomar conciencia y cultivar disciplina poco a poco, con voluntad y constancia.
Cuando la Puja está activa, no solo sostiene al practicante: su energía se expande y llena de gracia el espacio que la rodea. Es un recordatorio de que la práctica espiritual requiere intención, cuidado y entrega. Así, cada ofrenda se convierte en un acto de purificación y cada altar en un reflejo del templo interior.