// Om Guru Om //
La palabra sánscrita puja proviene de la raíz puj, que significa adorar. Esta raíz también implica honrar, venerar, respetar, ofrecer y consagrar.
Realizar una puja es comparable a recibir a un huésped distinguido en tu hogar: se le honra, se le respeta y se le ofrecen presentes con devoción. Crear un altar en casa es una forma de conectar con lo divino que habita en nuestro interior, recordándonos que el verdadero altar es el corazón. Este acto nos abre a la conciencia de que lo sagrado está presente en todo y en todos, y es uno de los principios fundamentales de Tattvam Yoga.
El componente esencial de toda puja, ya sea externa o interna, es el amor y la devoción con que se realiza. Las escrituras sagradas enseñan que el altar es, en esencia, la entrega del corazón al Espíritu Santo, con fervor y humildad, disolviendo el ego en lo divino.
Contar con un espacio dedicado en casa para meditar, orar y recitar mantras es profundamente gratificante.
Este lugar se convierte en un refugio espiritual, donde es posible aquietar la mente, hacer una pausa y reconectar con la esencia. Una vez que se toma la decisión de practicar en casa, es importante preparar un sitio limpio, armonioso y digno para este propósito.
El altar debe mantenerse ordenado y consagrado, como una invitación constante a la práctica espiritual. Su presencia fortalece la intención y profundiza la experiencia. Para su ubicación, se recomienda orientarlo hacia el este o el oeste, siguiendo el recorrido del sol, símbolo de luz, fuerza y vitalidad. La altura ideal es a la altura de la cabeza cuando se está sentado.
El espacio debe mantenerse limpio, reflejando la pureza del corazón. En el centro del altar se coloca una imagen sagrada; en nuestra escuela, es la imagen de nuestra maestra espiritual, quien representa la sabiduría y la verdad más elevadas, y nos inspira a cultivar esas cualidades en nosotros mismos.
Otros elementos esenciales incluyen:
- Una vela blanca, símbolo del fuego, la luz y la transformación, al prenderla siempre debe haber una intensión, representa la Luz Interior, es un punto de enfoque para llegar a un estado de meditación. Al apagar no debe soplarse.
- Un vaso con agua limpia, que representa la fluidez, el desapego y la purificación.
- Incienso, como manifestación del aire y lo sutil, Ayuda a enfocarse, destruyen la energía negativa, es un vehículo de la Shakti
- Flores frescas, son un elemento muy importante pues nos conectan con el anhelo del corazón y son el vehículo de las bendiciones del Guru, encarnan la belleza, la pureza y el elemento tierra, se recomienda Rosas, Lilis o Nardos, por su alta vibración energética. Las flores frescas están llenas de Prana y refrescan la sala de Meditación. Se deben colocar en números impares.
Así se aborda el altar en el camino de Tattvam Yoga: con conciencia de unidad y reconocimiento de que la adoración se dirige a la energía divina del Ser interior. El altar externo es reflejo del ofrecimiento interno hacia lo más elevado.
Mantener el altar activo —limpio, con una vela encendida y elementos frescos— fortalece la práctica espiritual.
Realizar la puja con amor, conciencia y gratitud es una preparación poderosa para la meditación.
Tambien se reconoce a la Puja como una práctica de adoración a alguna deidad o forma de la Divinidad en especifico, donde se ofrecen los elementos que la componen y también canto de mantra, arati y meditación.